Inteligencia y desarrollo moral del niño delincuente: Consideraciones psicológicas y jurídicas

Derecho penal y criminología como fundamento de la política criminal

Antonio Andrés Pueyo; Mónica Antequera Fariña - Grupo de Estudios Avanzados en Violencia; Facultad de Psicología Universidad de Barcelona
Section: Estudios de criminología
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1. Presentación 2. De la delincuencia infantil a la delincuencia juvenil: una reflexión histórica de la explicación del fenómeno. 3. La mentalidad de los niños delincuentes. El estudio de J. J. Piquer de 1946 4. Psicología del comportamiento antisocial de los jóvenes 5. Conclusiones Bibliografía

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Inteligencia y desarrollo moral del niño delincuente: Consideraciones psicológicas y jurídicas

Grupo de Estudios Avanzados en Violencia; Facultad de Psicología Universidad de Barcelona

1. Presentación

La intensa preocupación que la sociedad actual tiene por la conducta antisocial infantil y juvenil, más conocida como delincuencia juvenil, es un fenómeno propio del siglo XX, ya que ha sido durante éste siglo cuando los niños y los adolescentes12 han entrado a formar parte, plenamente de la estructura social. El progresivo reconocimiento de los deberes y derechos de los niños ha condicionado los cambios socio-jurídicos y normativos que tenían como objetivo valorar la conducta antisocial de los menores, término genérico y propio del ámbito jurídico que agrupa a niños, adolescentes y jóvenes menores de 18 años. La incorporación completa de estos nuevos sujetos a la sociedad ha sido, como muchos otros importantes cambios sociales, motivo de nuevas regulaciones para atender a sus necesidades y sus peculiaridades entre las que destacan todo lo referente a la conducta antisocial y/o delictiva por ellos protagonizada. Uno de los cambios más relevantes, con el paso de los años, ha sido la desaparición de la denominación de «niño delincuente» que ha sido sustituido por la denominación genérica de «niños con conductas antisociales» (Rutter et al, 2000).

A partir de la mitad del siglo XIX y especialmente a principios del siglo XX, los Estados empezaron a ocuparse de la delincuencia infantil y juvenil. Desde entonces hasta hoy se han sucedido cambios en las normas, leyes y otras actuaciones para eliminar estas conductas que, por lo general, despiertan una gran inquietud colectiva. Junto con las intervenciones sociales, jurídicas y asistenciales que pretendían reducir la conducta delictiva de los jóvenes, surgieron muchas preguntas acerca de los porqués de estas conductas y, sobre todo en el caso de la delincuencia infantil, acerca de la continuidad de las mismas en el futuro adulto de aquellos desdichados y precoces infractores. Para encontrar respuestas a estas preguntas se han ofrecido muchas reflexiones profesionales desde distintas disciplinas entre las que destaca la Psicología. La Psicología ha estado muy presente, desde muy pronto, en el desarrollo histórico del tratamiento jurídico de la delincuencia infantil. Hay muchas razones que justifican esta afirmación y queremos destacar una que puede parecer circunstancial pero no lo es. Nos referimos a la simultaneidad histórica entre el desarrollo de la psicología y la justicia juvenil. De hecho la psicología como disciplina científica es coetánea al surgimiento y desarrollo de las legislaciones propias de la justicia juvenil, la Psicología también surgió a mediados-finales del siglo XIX y ha mostrado un desarrollo vigoroso a lo largo del siglo XX. Esta circunstancia explica muchos de los cambios en las teorías y modelos explicativos que la psicología ha propuesto para comprender el fenómeno de la conducta antisocial infantil y juvenil.

En este trabajo nos vamos a ocupar de presentar las diferentes respuestas que la Psicología, a lo largo de este siglo, ha ofrecido para responder a una pregunta esencial: ¿Qué caracteriza psicológicamente a un niño delincuente? Para ello aprovecharemos una doble circunstancia y que a su vez es el leitmotiv de que este trabajo se incluya en el libro de homenaje al Dr. Alfonso Serrano y al cual muy gustosos nos adherimos.

La doble circunstancia tiene que ver con la publicación de un estudio psicológico, editado en 1946, por el Dr. J. J. Piquer (1911-1985) sobre la «mentalidad del niño delincuente». Este pedagogo se intereso por analizar empíricamente las características mentales del niño delincuente en la España de los años 40, apenas finalizada la Guerra Civil. Realizó este estudio siguiendo los procedimientos y métodos científicos pertinentes de la Psicología de la época, pero en un contexto socio-ideológico nada propicio para este tipo de estudios. La segunda cuestión, más personal, es que fue el propio Dr. Alfonso Serrano quien conociendo la realización del estudio y la existencia del informe publicado, nos facilito una copia del mismo, que más adelante resumiremos y analizaremos retrospectivamente. Aprovecharemos el análisis de este informe para presentar los cambios que las explicaciones de la delincuencia infantil y juvenil han tenido en los últimos 60 años.

2. De la delincuencia infantil a la delincuencia juvenil: una reflexión histórica de la explicación del fenómeno.

A nuestro parecer la conducta antisocial, como la mayoría de fenómenos sociales de los que forma parte, es un hecho natural y normal. Con esto queremos decir que, si bien es cierto que la conducta antisocial esta causada por la acción humana, esta realidad no es incompatible con los dos calificativos que le hemos asignado, natural y normal. Es natural porque responde a múltiples causas propias de la naturaleza de los humanos y de la sociedad en que vivimos y, además, es normal porque si atendemos a la evidenci...

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