La criminalística: ¿Ciencia jurídica o policiológica?

Revista Cubana de DerechoNbr. 22, December 2003

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Fernández Pereira, J. «Teoría General, Técnica, Táctica y Metodología Criminalísticas». Ira Parte. Universidad de La Habana. Facultad de Derecho. La Habana. Cuba. 1991. cerrar Ibidem. p. 29. cerrar Hernández de la Torre, F. Curso de Postgrado. «La Ciencia Criminalística». Managua, Nicaragua. 1988. cerrar Ortíz Rodríguez, A. «Investigación e Instrucción en los Decretos 2699 y 2700 de 1991». Rev. Actualidad Penal. Nº l. Universidad de Cali. Facultad de Derecho. Colombia. 1992. cerrar Hernández de la Torre, R. Ibidem. p. 8. cerrar Amiéiro Rodríguez E. Curso de Postgrado «Teoría General y Teoría de la Identificación Criminalística». MES - LCC. La Habana, Cuba. 1984. P. 23. cerrar Hernández de la Torre, R. Ibidem. p. 26.cerrarBibliografía consultada:

 



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Para fundamentar el carácter de la Criminalística como ciencia no podemos obviar su desarrollo histórico ni las necesidades sociales que la determinaron, es decir las tareas que se le han planteado y que han establecido su proceso de integración y diferenciación de las otras ciencias.

La Criminalística constituye una variedad del proceso de conocimiento de la realidad objetiva, del proceso dialéctico del reflejo de los objetos, de los fenómenos del mundo material en la conciencia de los hombres sobre la base de la práctica. Ha conformado su objeto, dado a los problemas a que se ha enfrentado y que son el resultado del estudio de las leyes que han determinado su surgimiento en un período determinado y que han permitido precisamente su integración y sistematización y diferenciación de las otras ciencias.

La Criminalística no es sólo un conjunto de conocimientos sobre la investigación del delito sino un sistema de formulaciones y procedimientos que permiten interactuar en la realidad social para cambiarla, transformada y perfeccionarla, lo que significa que investiga el delito, aporta los elementos probatorios para que el delito no quede impune y a su vez pronostica y previene las acciones delictivas entre otras tareas.

Se puede aseverar que la Criminalística es una ciencia jurídica, ya que investiga hechos ya sean delictivos o accidentales, aporta pruebas dentro de la actividad procesal no sólo en la penal, y aunque no se fundamenta en normas jurídicas su actividad de descubrimiento e investigación

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lleva imbíbita, la solución jurídica para categorizar el hecho, el accidente o asunto investigado. Erich Dóhiring, en su obra, «La Prueba, su práctica y apreciación», señala que. . . «La ciencia jurídica no es, pues, puramente normativa. No se agota con la deducción, sino que depende en gran medida del manejo del saber experimental y del método inductivo propio de este». [1]

El Objeto de la Criminalística como ciencia jurídica es el estudio y conocimiento de las leyes y procesos del surgimiento de las pruebas, su recolección, investigación y utilización, para la lucha contra todo tipo de actividad delictiva, infractora, negligente y antisocial, así como el establecimiento de métodos criminalísticos para esos fines e igualmente de sistemas de recomendaciones para su prevención. [2]

Dentro del Objeto de la Criminalística se encuentra además el fortalecimiento del orden procesal y el estricto cumplimiento de la Legalidad en todas sus partes y por todos los ciudadanos, en especial de los funcionarios que tienen a su cargo la instrucción (investigación) del delito. En la tarea de la prevención, la Criminalística se apoya en los datos estadísticos actuales para establecer los pronósticos criminalísticos, es decir los futuros hechos delictivos que pueden producirse, contribuyendo de esta forma desde el punto de vista social al perfeccionamiento de las medidas de prevención social, ya que los desarrollos sociales futuros deben y pueden ser objeto de un pronóstico que revele todas aquellas situaciones susceptibles de favorecer la actividad delictiva.

La Criminalística ha sido definida clásicamente como la ciencia del descubrimiento y la verificación científica del delito, definición de por sí muy general, por lo que en la actualidad existen varias vertientes en torno a su conceptualización: La liderada por diferentes juristas fundamentalmente de Latinoamérica que sitúan a la Criminalística como una parte integrante de la Criminología, denominándola indistintamente como Antropología Jurídica, Betillonaje e incluso Criminología.

Otros juristas norteamericanos, suizos, ingleses, españoles y latinoamericanos señalan que es la ciencia pura de la « técnica policial» denominándola Policiología, Policía Técnica o Policía Científica.

Por su parte médicos forenses españoles también han hecho suyos a la Criminalística situándola como una rama integrante de la Medicina Legal en atención a que ambas ciencias participan en la inspección del

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cadáver en la solución de determinadas tareas como la identificación del cadáver, la determinación del lugar donde se produjo la muerte, etc.

El Dr. Rafael Hernández de la Torre, ha definido a la Criminalística como: «La ciencia que sobre la base de las leyes de las ciencias técnicas y/o naturales y del surgimiento de las pruebas, elabora los medios y métodos técnicos y también los procedimientos tácticos para el descubrimiento, recolección, investigación y valoración de las pruebas que se utilizan en el marco de la Ley Procesal Penal, para el descubrimiento, investigación y prevención de los delitos». [3]

Se infiere de esta definición que estamos ante una ciencia del derecho propiamente dicha, ya que no considerarla de esta forma significaría privarla del control jurídico, como expresara el criminalista ruso Vasiliev, no es posible separar los métodos tácticos de realización de las acciones de instrucción y operativas de la aplicación de los medios en el procedimiento penal a seguir en la investigación del delito.

La Criminalística como forma de la conciencia social, constituye un sistema históricamente formado de conocimientos ordenados sobre la investigación científica del delito y su prevención, cuya veracidad se comprueba y se puntualiza constantemente en el curso de la práctica social.

Muy importante dentro del objeto de la Criminalística es lo relativo al descubrimiento, a la investigación y a la prevención de los delitos.

Por descubrimiento se entiende en Criminalística, al reconocimiento por un órgano de instrucción de un hecho, situación o suceso relevante desde el punto de vista jurídico penal, como posible delito, aún sin tener conocimiento de los detalles relativos a la forma en que se cometió, a la culpabilidad, los móviles, las formas de participación, etc.

Por investigación de un delito, se entiende, «el conjunto de actividades técnico científicas realizadas por el investigador para saber qué hecho se cometió: dónde, cuándo y cómo se (sometió: quién es el autor o cómplice y porqué lo cometió o participó. Es actividad técnica porque utiliza un conjunto de sistemas y de medios de observación, identificación, recolección, conservación, reelaboración y trasmisión de los datos. Tal sistema comprende los instrumentos especiales de observación, medición y análisis. Es actividad científica porque se funda en principios científicos cuya veracidad está reconocida y aceptada. Es además,

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una actividad que debe llevarse a cabo conforme a determinadas reglas legales». [4]

Conocidos ya el alcance de los conceptos de descubrimiento e investigación, vamos a señalar qué entendemos por Prevención Criminalística, teniendo en cuenta que constituyen tres elementos inseparables del objeto de la Criminalística.

La Prevención o Profilaxis Criminalística es un sistema de métodos, procedimientos y medios técnicos elaborados especialmente para evitar el delito. Por tanto es una tarea de la Criminalística que permite la elaboración de una estrategia para la aplicación de medidas profilácticas a través del estudio de los mecanismos de ejecución de un tipo concreto de delitos y de distintos tipos de éstos.

Los medios y métodos desarrollados por la Criminalística para la prevención pueden ser subdivididos en: los aplicados al estudiar las causas y condiciones del delito o para su ocultamiento, los utilizados para la obtención de información sobre la realización del delito y los empleados para proteger diferentes lugares u objetos de la acción de los delincuentes.

Para el descubrimiento, investigación y prevención de los delitos, la Criminalística emplea en la investigación cuatro métodos particulares de obtención de conocimiento:

- La observación

- La medición y descripción

- La comparación

- El experimento

Explicaremos brevemente cómo se aplican estos métodos en la investigación criminalística:

La observación: Es la concentración dirigida de la actividad perceptiva del investigador o el perito (inspección), en un objeto del conocimiento escogido; los resultados de esa actividad se insertan en el conocimiento y aporta el material inicial para el planeamiento y elaboración de las versiones criminalísticas.

La medición y descripción: En el proceso de la investigación con frecuencia se presenta la necesidad de establecer las características cuantitativas

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de los objetos investigados y las relaciones espaciales y temporales entre ellos; este proceso es lo que conocemos como medición. La medición es la comparación con una magnitud del mismo género que tomamos como unidad de medida. En la Criminalística la medición no sólo se efectúa en el peritaje criminalístico por parte de los peritos, sino además para fijar el lugar del suceso durante las acciones de instrucción; la descripción se auxilia de la medición para dejar constancia escrita de la relación de síntomas del objeto, entendido éste como el lugar del suceso o el objeto específico del delito. La descripción es también utilizada durante el peritaje criminalístico y en la realización de las actas de acciones de instrucción. La descripción de lo percibido debe ir de lo general a lo particular, en éste método se aplican los dos anteriormente explicados, es decir, la observación y la medición.

La comparación: Es la investigación relativamente simultánea y la valoración de las propiedades o síntomas generales presentes en dos o más objetos. Es un método de investigación de factores, cosas y fenómenos muy utilizados tanto en la Identificación Criminalística, así como en la realización de las acciones de instrucción. La comparación permite establecer semejanzas y diferencias entre los objetos investigados y los comparativos, lo cual permite la identidad, es decir permite establecer la identificación de personas y de objetos.

El experimento: Es la repetición insinuada de un fenómeno bajo condiciones semejantes, según los clásicos del marxismo, el experimento es un criterio importante de la verdad de un enunciado, y un método para adquirir nuevos conocimientos. El factor empírico del experimento consiste en su papel activo, realmente influyente y transformante y en la observación a él integrada; el factor teórico inherente al experimento consistente en el planteamiento del problema, la tesis para cuya verificación se planea y ejecuta y consiste también en la valoración de sus resultados.

Además de los métodos anteriormente expuestos la Criminalística ha desarrollado sus propios métodos (especiales) que la caracterizan como ciencia, ellos son:

- De búsqueda, revelación, fijación y extracción de las huellas (a través de medios desarrollados por la Criminalística como polvos reveladores de huellas, placas dactiloscópicas, etc. ).

- De filmación (tanto para la filmación del lugar del suceso durante el desarrollo de las acciones de instrucción como para revelar en

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condiciones de laboratorio por el Perito, huellas latentes, falsificaciones de documentos, ilustraciones de peritajes macro y microfotográficos, etc. ).

- Trazológicos (para la obtención de objetos experimentales de comparación, de revelación de huellas en estado latente, etc. )

- De identificación (mediante el peritaje de las huellas dermatoscópicas, los rasgos exteriores de la persona, el olor, la voz, la escritura, el ADN presente en las secreciones humanas y otros).

- Específicos de investigación de los distintos tipos de delitos (mediante la metodología criminalística de investigación a seguir en delitos concretos).

- Propios para la realización de los Peritajes Criminalísticos.

- Tácticos (para la ejecución y desarrollo de las acciones de instrucción reguladas jurídicamente en la Ley Adjetiva)

Además de los métodos anteriormente expuestos la Criminalística utiliza métodos de otras ciencias, como los matemáticos, incluyendo los cibernéticos, los sicológicos, físicos y químicos, antropológicos y antropométricos sobre todo en la realización de los Peritajes Criminalísticos.

El profesor cubano Gaspar Jorge García Galló planteó que para que una Ciencia sea considerada como tal debe cumplir los siguientes requisitos:

- Que tenga un objeto de estudio.

- Que existan datos acumulados a través del saber empírico, que se encuentren sistematizados en las metodologías de análisis elaboradas y que permitan hablar de su conocimiento científico tomado de la práctica y verificado en la práctica socio-histórica.

- Que todo ello esté estructurado en un sistema integral que refleje todas las conexiones y las relaciones referidas a los métodos, medios y procedimientos para el estudio de lo que constituye su objeto. [5]

Los fundamentos para la aplicación de los medios y métodos de trabajo de la Criminalística están contenidos fundamentalmente en la legislación vigente, donde indistintamente se establece la observancia del estricto cumplimiento de la aplicación de los preceptos legales en la instrucción (investigación del delito) durante la fase preparatoria del juicio oral fundamentalmente.

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Uno de los objetivos centrales de esta ciencia, es el estudio de las formas y procedimientos que se utilizan para la búsqueda, recolección, análisis, interpretación, clasificación y determinación de las huellas y evidencias resultado de la investigación de una acción delictiva, para ello es necesario conocer que las huellas en sentido general son cualquier consecuencia del delito y desde el punto de vista particular una huella va ser el reflejo resultado de la acción recíproca de dos cuerpos (productor y receptor), éstas resultarán positivas o negativas, con determinado valor, según las apreciaciones racionales dadas por el Tribunal sobre la base de su objetividad, valor científico e irrefutabilidad de éstas.

En relación con el concepto de prueba existen variadas denominaciones en la doctrina, a los fines de nuestra ciencia debemos entender como prueba todos los elementos que nos brinden información sobre un proceso judicial y que no necesariamente son huellas o evidencias pero que están convencionalmente aceptadas. en las diferentes legislaciones.

La Criminalística establece la siguiente taxonomía de las pruebas:

Las Materiales: Son aquellas huellas, las evidencias, los medios del delito, las lesiones físicas recibidas, las mutilaciones, etc.

Las Documentales: Son los escritos de todo tipo, películas, fotos, diapositivas, el informe pericial, etc.

Las Testificales: Son las referidas a la declaración de los testigos, de la víctima, del acusado y otras personas vinculadas al hecho.

En el análisis valorativo de las pruebas, la Criminalística parte de la aplicación de la Ley General de la Reflexión, teoría materialista del reflejo que nos indica la interconexión de los fenómenos y procesos en estrecha relación unos de otros; el aislamiento de uno de los elementos para su estudio y examen más detallado, lo logra el investigador en su mente, pero no se puede dejar arrastrar por métodos metafísicos. Debe tener presente en todo momento que el fenómeno que se presente ante él, es el aspecto externo, que lo que se observa es la acción de un delito determinado que puede haber variado por diferentes razones; toda acción humana produce consecuencias determinadas que se van a reflejar en el medio que los rodea, si la acción es transgresoras de las normas legales establecidas dará lugar al hecho delictivo, produciéndose el correspondiente

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daño material y moral. Además del hecho en sí, la acción en su desarrollo deja rasgos indicativos de su trayectoria, modo o forma en que se desenvolvió, duración, etc. , elementos éstos que conforman las denominadas «huellas y evidencias del delito».

La Criminalística cuenta con diferentes fases para la recolección de las huellas y evidencias, estas son:

La Búsqueda: que consiste en la observación, inspección o rastreo que se realiza en el lugar del hecho con el fin de localizar las huellas e indicios materiales en el lugar.

La revelación: A través de este método se hacen visibles las huellas que no se observan a simple vista, utilizándose para ello métodos físicos y químicos.

La Fijación: Mediante la misma se deja constancia gráfica del lugar del hecho, a través de actas, planos, croquis, fotografías del lugar.

La Extracción: Utilizando diferentes medios técnicos se extraen las huellas del lugar del hecho, moldes de yeso, placas dactiloscópicas, materiales gomoides, etc.

La Conservación: Es la última fase de recolección de las huellas mediante la cual se embalan las pruebas materiales para que no se deterioren y pueden ser objeto de estudio e investigación posterior.

La Investigación o examen de las pruebas: se refiere al estudio minucioso de las huellas o evidencias con la ayuda de los medios y métodos especiales elaborados por la Técnica Criminalística para tal fin. Como regla esta investigación se realiza por personas competentes que mediante su análisis pueden ofrecer informaciones de indudable valor para la investigación, estas personas con calificación científico técnica adecuada y con experiencia propia del desarrollo de la actividad en esa esfera, durante un determinado período de tiempo, son expertos o peritos.

Como ciencia jurídica la Criminalística desarrolla una serie de tareas en dependencia de su utilización tanto en la investigación del delito, en la aportación de pruebas en procesos civiles como en la prevención de los hechos delictivos, pero en la actualidad sus tareas fundamentales pueden clasificarse en generales y particulares:

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Generales:

- El estudio de los medios y métodos aplicados en la comisión del delito. Conociendo el modus operandi del delincuente y los medios para la comisión del delito, la Criminalística puede determinar a los comisores del hecho y aclarar las circunstancias que dieron lugar al delito. Por ejemplo, para el perito determinar el método de falsificación de una firma, debe conocer los distintos tipos de falsificaciones que comete el delincuente.

- La utilización de los diferentes datos de las ciencias técnicas o naturales para descubrir, investigar y prevenir el delito.

- La Criminalística aplica métodos de las ciencias técnicas o naturales para estudiar y observar cada hecho delictivo con el fin de conocer los elementos causales y casuales que intervinieron en él y sobre esa base elaborar las medidas y recomendaciones pertinentes para evitar la acción del delincuente.

Particulares:

- El desarrollo de nuevos medios y métodos técnicos, así como perfeccionar los ya existentes, además de recomendaciones para la recolección, investigación y utilización de las pruebas en el Proceso Penal.

- El perfeccionamiento de las bases organizativas, tácticas y metodológicas de la investigación de los delitos en la fase preparatoria del juicio oral.

- La creación y mejoramiento de medios y métodos para revelar el delito y para su prevención. Dentro de estos últimos se encuentra:

- Medios y métodos para el establecimiento de las causas y condiciones que propiciaron el delito y los utilizados para la comisión y ocultamiento de este.

- Aquellos dirigidos a obtener información sobre la preparación de los delitos.

- Los destinados a proteger diferentes objetos de las acciones delictivas y crear las condiciones necesarias para que surja la información probatoria.

Aunque sólo la tercera de las tareas específicas hace mención al desarrollo de medios y métodos para la profilaxis del delito, no obstante,

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todas ellas se desarrollan con esta finalidad «pues una de las formas de prevenir el delito es esclarecer los que se cometen, ya que el sentimiento de impunidad que crea el delito no esclarecido estimula la comisión de nuevos delitos»[6].

Aunque la Criminalística como Ciencia es un todo armónicamente estructurado donde sus elementos se encuentran estrechamente vinculados entre sí, con la finalidad de facilitar su estudio y sólo desde el punto de vista didáctico, se ha estructurado o dividido en cuatro partes:

I. Teoría General: donde se fundamenta su génesis histórica, su objeto, tareas y su lugar en el sistema de conocimientos, es decir su fundamentación como ciencia.

II. La Técnica: Es el conjunto de medios y métodos científico-técnicos que se utilizan en el descubrimiento e investigación de las huellas y evidencias durante la realización de las acciones de instrucción y diligencias en la fase preparatoria del juicio oral, cuya finalidad es el esclarecimiento y prevención del delito, utilizando para ello los últimos adelantos de las ciencias en general. conjunto de recomendaciones para la elaboración y desarrollo.

III. La Táctica: «Se ocupa de la elaboración y desarrollo de los métodos de ejecución de las acciones de instrucción, que se realizan durante la investigación de los delitos, así como de las normas tácticas para la utilización racional de los recursos científico-técnicos elaborados por la Técnica Criminalística». [7]

IV. La Metodología: Está integrada por los métodos específicos de investigación de los distintos tipos de delitos, de ahí que determine la forma, la uniformidad y las particularidades de la ejecución de las acciones de instrucción y demás diligencias a realizar durante la investigación de un tipo concreto de delito.

Resumiendo todas las ideas expresadas en este artículo, podemos plantear que la Criminalística ha adquirido en la actualidad carácter de Ciencia porque:

- No es sólo un conjunto de conocimientos sobre la investigación del delito sino un sistema de formulaciones y procedimientos que permiten interactuar en la realidad social para cambiarla, transformarla

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y perfeccionarla, lo que significa que investiga el delito, aporta los elementos probatorios para que el delito no quede impune y a su vez pronostica y previene las acciones delictivas entre otras tareas.

- Tiene una Teoría General en la que se formulan su objeto, sus tareas, principios y el lugar que ocupa dentro del sistema de las ciencias jurídicas.

- Elabora sus propios medios y métodos técnicos y sus procedimientos tácticos, sobre la base de la adaptación de forma creadora de los logros de otras ciencias, entre ellas las naturales y las técnicas.

- Para su aplicación hay que tener en cuenta las normas jurídico procesales que se establecen en la legislación de cada país, en cuanto a lo relativo a la recolección y valoración de las pruebas y al orden y carácter legal en que se efectúan las acciones de instrucción y demás diligencias necesarias desde el punto de vista jurídico procesal.

Bibliografía consultada:



1. Brito Febles, 0; Amiéiro Rodríguez, E; Hernández de la Torre R. «Teoría General de la Criminalística». Tomo I. Universidad de Camaguey. Facultad de Derecho. Cuba. 1988.

2. Brito Febles, 0. «La Profilaxis de los delitos como tarea de la Ciencia Criminalística». Tesis de Doctorado. La Habana. Cuba. 1997.

3. Criminalística Manual. José Villegas L. Editorial OFFJET Metodista. LaPaz. Bolivia. 1991.

4. Dustet Jústiz, C. «El papel de la Criminalística en la prevención de los delitos». Trabajo de Diploma, Universidad de La Habana. Facultad de Derecho. La Habana, Cuba. 1986,

5. Ehrenfried Stelser. Criminalística Socialista. Editorial Ciencias Sociales. La Habana. 1988.

6. Fernández Pereira, J. «Teoría General, Técnica, Táctica y Metodología Criminalística». Ira y 2da Parte. Universidad de la Habana. Facultad de Derecho. Cuba. 1991.

[Página 70]

7. Hernández de la Torre, R. Curso de Postrgrado «La Ciencia Criminalística». Managua, Nicaragua, 1988.

8. Herrer González, E. «Escuela Cubana de Criminalística». Universidad de La Habana. Facultad de Derecho. Cuba, 1993.

9. Herrer González, E. «La Criminalística como Ciencia Penal». Rev. Cubana de Derecho. Nº 36. Unión Nacional de Juristas de Cuba. La Habana. Cuba, 1989.

10. Jiirgen Thorwald. «El siglo de investigación criminal». Instituto del Libro. La Habana. 1969.

11. Maza Márquez, Miguel. Manual de Criminalística. Edic. Librería del profesional. Bogotá. Colombia. 1986.

12. Montiel Sosa, Juventino. Manual de Criminalística. Editorial Ciencia y Técnica. México. 1997.

13. Ortiz Rodríguez, A. «Investigación e Instrucción en los Decretos 2699 y 2700 de 1991». Rev. Actualidad Penal Nº 1. Universidad de Cali. Facultad de Derecho. Colombia. 1992.

14. Sánchez Pérez, Sonia María. Vargas Prentt, Mariela. Identificación Criminal. El ácido desoxirribonucleico (DNA) como una nueva herramienta para la identificación del delincuente. Editora Jurídica de Colombia. Ira edición 1993.

15. Rosental, M; Iudín, P. Diccionario Filosófico. Ed. Revolucionaria. 1981.

16. Vasiliev, A. «Criminalística». Universidad de Moscú (traducido al español). Impreso FAR. 1981.

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[1] Fernández Pereira, J. «Teoría General, Técnica, Táctica y Metodología Criminalísticas». Ira Parte. Universidad de La Habana. Facultad de Derecho. La Habana. Cuba. 1991.

[2] Ibidem. p. 29.

[3] Hernández de la Torre, F. Curso de Postgrado. «La Ciencia Criminalística». Managua, Nicaragua. 1988.

[4] Ortíz Rodríguez, A. «Investigación e Instrucción en los Decretos 2699 y 2700 de 1991». Rev. Actualidad Penal. Nº l. Universidad de Cali. Facultad de Derecho. Colombia. 1992.

[5] Hernández de la Torre, R. Ibidem. p. 8.

[6] Amiéiro Rodríguez E. Curso de Postgrado «Teoría General y Teoría de la Identificación Criminalística». MES - LCC. La Habana, Cuba. 1984. P. 23.

[7] Hernández de la Torre, R. Ibidem. p. 26.




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