La expropiación forzosa y otros estándares sustantivos

Extracto


La expropiación forzosa y otros estándares sustantivos

1. La expropiación forzosa

A. Expropiación directa e indirecta

a. Genealogía y arquitectura de la expropiación forzosa en el DII

[150] Genealogía. La expropiación forzosa es, sin lugar a duda, la intervención estatal más extrema sobre la propiedad o disfrute de una inversión856. No obstante, ciertamente, se encuentra entre los derechos soberanos de los Gobiernos anfitriones, siendo justificable siempre que se alegue y pruebe un interés público, aunque destruyéndose la expectativa del inversor cuando no se hace corresponder con la debida compensación. Históricamente, el período que siguió a la Segunda Guerra mundial se caracterizó por un aumento de las expropiaciones y nacionalizaciones, primero las llevadas a cabo por los Gobiernos comunistas de China, Europa oriental y Cuba; y, posteriormente, durante las décadas de 1960 y 1970, las acaecidas en otros numerosos países en desarrollo (sobre todo, en el sector de los recursos na-

turales, principalmente el petróleo y los minerales, en diferentes regiones del mundo)857. Estos hechos dieron lugar a numerosas controversias por las compensaciones entre los Gobiernos de los países de origen de los inversores y de los Estados receptores de éstas, que frecuentemente involucraron también cuestiones clave para la sostenibilidad en los países en desarrollo. Éstos, a menudo respaldados por el bloque soviético, se volvieron muy activos ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, en defensa de su soberanía con respecto a los derechos de los inversores extranjeros858. Así, en 1962, la Resolución 1803 (XVII) reconoció el derecho de los pueblos y de las naciones a la soberanía permanente sobre sus riquezas y recursos naturales, incluida la nacionalización, caso en que se pagaría la compensación correspondiente. Además, la Resolución 3171 (XXVIII) de 1973 estableció el derecho de los Estados a determinar el monto de la posible indemnización y las modalidades de pago, a diferencia de lo que sostenían los EE.UU., amparados en la fórmula Hull859. Por su parte, la Resolución 3201 (XXIX) de 1974 declaró que, en el nuevo orden económico internacional, no se puede someter a un Estado a ningún tipo de coerción por la nacionalización o transferencia de los derechos de propiedad a sus nacionales de los activos de inversionistas extranjeros. Finalmente, también en 1974, la Resolución 3281 (XXIX) sobre la Carta de Derechos y Deberes Económicos de los Estados estableció el derecho de todo Estado a reglamentar y ejercer autoridad sobre las inversiones extranjeras dentro de su jurisdicción nacional, así como de reglamentar y supervisar las actividades de empresas transnacionales860. Por lo demás, la

Organización de Naciones Unidas se convirtió en un espacio de negociación para la redacción de un código que estableciera nuevas reglas de conducta para las empresas transnacionales861.

[151] Arquitectura. Dado lo conflictivo de las primeras etapas históricas apuntadas, los países tradicionalmente inversores emplearon varios medios, en sus intentos por establecer una nueva arquitectura internacional para la inversión extranjera; destacando particularmente las iniciativas adoptadas desde las organizaciones internacionales, como las instituciones financieras de Bretton Woods862y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo económico (OCDE), sobre todo con respecto a la nacionalización y la expro-

piación. En el caso específico de la OCDE, sus miembros sostuvieron que, según el Derecho internacional consuetudinario, la inversión extranjera sólo sería susceptible de expropiación si se cumplían cuatro condiciones, a saber: a) que tuviera un fin público; b) que no fuera discriminatoria; c) mediante un debido procedimiento legal; y d) que contemplara una compensación pronta, justa y efectiva863. Tales iniciativas incluyeron, además, las negociaciones sobre temas relativos a la inversión extranjera en la OMC y los acuerdos internacionales bilaterales y plurilaterales de inversión, como los APPRIs y los capítulos sobre inversión en los acuerdos comerciales regionales864. Es oportuno recordar aquí que, desde 1995 y hasta 1998, la OCDE negoció un Acuerdo multilateral865en materia de inversiones que, aunque fracasó por di-

versas razones866, fue el primer intento de combinar en un solo instrumento multilateral las disciplinas en tres áreas clave de la formulación de normas para la inversión extranjera: la protección de la inversión extranjera, la liberalización de la inversión extranjera y la solución de controversias867. En este contexto, los esfuerzos de los países exportadores de capital por incrementar la protección de la sus inversiones a través de instituciones de Bretton Woods y de la OCDE funcionaron razonablemente bien, al menos en lo respectivo a la compensación por expropiación y nacionalización y el establecimi...

Ver el contenido completo de este documento


ver las páginas en versión mobile | web

ver las páginas en versión mobile | web

© Copyright 2017, vLex. Todos los Derechos Reservados.

Contenidos en vLex Cuba

Explora vLex

Para Profesionales

Para Socios