Revista Española de Derecho Internacional - Nbr. LIV-2, July 2002
Cristina Izquierdo Sans - Profesora Titular de Derecho Internacional Público Universidad Autónoma de Madrid
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Les gouvernements d´Espagne et du Royaume Uni ont annoncé leur accord sur le concept de souveraineté partagée comme voie pour mettre fin aux disputes les opposant et comme moyen de décoloniser le territoire de Gibraltar. Sur ses bases se sont déroulées des négociations qui ont rencontré comme problè-mes majeurs: le référendum convoqué au mois de novembre 2002 par le gouvernement du rocher concernant la souveraineté partagée et la déclaration britannique de laisser entre le mains du peuple de Gibraltar la décision finale sur le futur de ce territoire et de convoquer une consulte populaire même après l´accord avec l´Espagne. Entretemps, l´Union européenne a commencé une enquête contre le paradis fiscal existant dans le rocher. Dans ce contexte-ci, quel est le futur de Gibraltar?
The Governments of Spain and the United Kingdom of Great Britain and Northern Ireland have reached and announced a mutual agreement on the concept of joint sovereignty. This agreement paves the way to resolve their longstanding dispute regarding the decolonization of Gibraltar. A referendum on the concept of joint sovereignty sponsored by the Gibraltar's local Government in November 2002 and the British Government's announcement that it will sponsor yet another referendum to guarantee that Gibraltar´s future is decided by the people in the Rock remain the most significant stumbling blocks in the way to a final settlement in the negotiations so far carried out. Meanwhile, an EU investigation process on Gibraltar´s fiscal paradise status and practices has been initiated. Given such a context, where does the future of Gibraltar lie? I. Negociaciones para una solución global ¿por qué?-II. Las negociaciones: 1. Los acuerdos. 2. Los desacuerdos: las líneas rojas. 3. El referéndum celebrado.-III. Consecuencias de un eventual acuerdo: 1. ¿Descolonización? 2. Un nuevo estado comunitario para Gibraltar. 3. El contexto del ordenamiento jurídico español.-IV. ¿Futuro de gibraltal al margen del acuerdo?-V. El clima político.
Constitución Española de 1978. - Artículo 144
Gibraltar, ¿el fin de una controversia?
I. Negociaciones para una solución global ¿por qué? El pistoletazo de salida para la reapertura del denominado Proceso de Bruselas 1lo dio un nuevo enfrentamiento entre el Reino Unido y España en el seno de la Unión Europea con motivo de un viejo problema: el relativo a la aplicación al aeropuerto de Gibraltar de la normativa comunitaria sobre transporte aéreo. Concretamente, se trataba de la propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo sobre la organización y utilización del espacio aéreo en el cielo único europeo, que implicaba la reorganización del espacio aéreo continental 2. España, en actitud coherente con todo el proceso previo de liberalización del transporte aéreo en la Comunidad, sostuvo que la norma sólo podría adoptarse sin crear perjuicio para la reivindicación española sobre Gibraltar, si se incluía en la misma una cláusula de exclusión de su aplicación al aeropuerto de Gibraltar 3. El Reino Unido había aceptado cláusulas de exclusión semejantes en normas previas sobre transporte aéreo aprobadas en la Unión Europea 4. Lo que inicialmente fue una reapertura de las negociaciones para resolver un problema concreto se convirtió, ante el asombro de todos, en el marco político para buscar la denominada solución global del contencioso. Así, tras la reunión mantenida en Londres en julio de 2001, los Ministros de Asuntos Exteriores de ambos países anunciaron su voluntad de superar todas las diferencias en relación con Gibraltar, convocándose una reunión para el otoño. ¿Por qué? ¿Qué había cambiado? Muchas y muy variadas pueden ser las razones que ayuden a entender el cambio de actitud del actual Gobierno británico, pero quizá no sea descabellado reconducir todas a una: el coste, cuanto menos político, que al Reino Unido le supone el mantenimiento de la última colonia en Europa. Pensemos, por ejemplo, en la agotadora batalla por la libre determinación que, al menos a modo de escaparate, lideran los sucesivos Gobiernos de Gibraltar. Ésta ha tenido reseñables puntos álgidos. Uno, la reclamación de modificación de la Constitución de Gibraltar -con el objetivo de dar al Peñón una mayor autonomía 5- reclamación que se agudizó con el inicio de esta última ronda negociadora 6y que coloca al Gobierno británico en una incómoda situación, consciente de que tal medida chirriaba con el proceso negociador entablado con España y, en consecuencia, no iba a ser bien recibido por nuestro país. Otro, el referéndum de 7 de noviembre de 2002, cuya convocatoria era así justificada por el Ministro Principal de Gibraltar, Peter Caruana: la soberanía de Gibraltar no será negociada contra nuestros deseos y el Gobierno británico no entraría en un acuerdo con España sin nuestro consentimiento..., en el futuro, será inaceptable que el pueblo de Gibraltar sea consultado sobre un acuerdo que ya ha sido rechazado 7. En otro orden de cosas, el contencioso sobre Gibraltar provoca al Reino Unido un fondo de malestar en sus relaciones con su socio comunitario, España, en especial en su cita anual en el seno de la IV Comisión de la Asamblea General de Naciones Unidas, que vigila la aplicación de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales. Año tras año, la Asamblea General recuerda al Reino Unido la obligada descolonización del territorio y le invita a encontrar una solución negociada con España 8. Y en el marco de la Unión Europea, los enfrentamientos se han presentado sin solución de continuidad: problemas en el proceso normativo comunitario -innumerables en la liberalización del trasporte aéreo-, incumplimiento de otras normas comunitarias -apertura de varios procedimientos por incumplimiento de normas sobre medio ambiente en Gibraltar- y, en estrecha conexión, una sentencia condenatoria del Tribunal Europeo de Derechos Humanos -Sentencia Mathews-, que consideró contrario al Convenio Europeo de Derechos Humanos la decisión del Reino Unido de excluir a Gibraltar de las elecciones al Parlamento Europeo. Igualmente, es más que posible que la pérdida del co...
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