Revista Española de Derecho Internacional - Nbr. LIV-1, January 2002
Kepa Sodupe - Catedrático de Relaciones Internacionales Universidad del País Vasco
Permanent Link:
http://vlex.com/vid/tercer-cuarto-debate-relaciones-internacionales-419057
Id. vLex: VLEX-419057
From the third to the fourth debate in international relations
This article attempts to highlight the main aspects of the theoretical debate taking place in the field of International Relations at the beginning of the 21st century. This debate, the fourth in the history of the discipline, has as its protagonists, the rationalists and the reflectivists. The rationalist theories, which are, namely, the neo-realist and the neo-liberal, have come under direct attack from the reflectivist approaches. The article underlines the markedly philosophical character of the fourth debate. The critical viewpoints advocate a reformulation of the ontological and epistemological foundations upon which the abovementioned theories are based. Thus the adoption of widely differing positions from, on the one hand, the materialist and individualist ontology and, on the other, the empiricist epistemology of rationalism plays a central role in the radical reorientation of International Relations. Nevertheless, any sense of unity among the reflectivist approaches must be excluded. The article draws attention to the extremely fragmented nature of the ontological and, above all, epistemological positions of those approaches. Du troisième au quatrième débat dans les relations internationales L'article se propose de présenter les principaux axes du débat théorique qui se tient au cœur des Relations Internationales en cette aube du XXIe siècle. Ce débat, le quatrième dans l'histoire de la discipline, affronte les rationalistes et les réflexivistes. Les théories rationalistes, la néo-réaliste et la néo-libérale, ont fait l'objet d'une attaque frontale de la part des tenants de positions réflexivistes. L'article met l'accent sur le ton nettement philosophique du quatrième débat. Les postures critiques défendent une reformulation des fondements ontologiques et épistémologiques des théories citées. Ainsi, l'assomption de positions éloignées, d'une part, de l'ontologie matérialiste et individualiste et, d'autre part, de l'épistémologie empiriste du rationalisme s'avère essentielle au moment d'envisager une réorientation radicale des Relations Internationales. Toute perspective unitaire entre les positions réflexivistes est toutefois à exclure. L'article vise à attirer l'attention sur l'émiettement extrême des points de vue, tant sur le plan ontologique que sur celui, surtout, de l'épistémologie, qui caractérise ces positions. I. Introducción.-II. La desaparición del debate inter-paradigmático.-III. El comienzo del cuarto debate.-IV. Un mapa de la disciplina: 1. Los ejes ontológicos. 2. El eje epistemológico.-V. Complejidad y pluralidad en el cuarto debate.-VI. ¿Hacia un mainstream ampliado?Del tercer al cuarto debate en las relaciones internacionales
Este artículo se engloba en un Proyecto de Investigación sobre Teoría de las Relaciones Internacionales. He de agradecer el apoyo financiero que dicho Proyecto ha recibido del programa de ayudas a la investigación de la empresa Iberdrola. I. Introducción. Las Relaciones Internacionales experimentaron un cambio histórico en los años noventa, en gran medida, consecuencia de desarrollos que habían venido produciéndose en el decenio precedente. No puede negarse que la fisonomía de la disciplina ha cambiado radicalmente. Un especialista en este campo del saber que hubiera dado un salto de doce años en el tiempo, encontrándose súbitamente en el año 2002, tendría serios problemas para situarse ante la nueva literatura. Vería que las referencias a T. S. Kuhn, a los paradigmas estatocéntrico, globalista y estructuralista, o a la inconmensurabilidad de estos paradigmas habían desaparecido de las publicaciones especializadas. En su lugar, hallaría otras, desconocidas para él, especialmente si su formación en cuestiones de filosofía de la ciencia no es particularmente digna de mención, como construcción social de la disciplina, reflexividad teórica o antifunda-cionalismo. Podría ser útil para este especialista, si su propósito es familiarizarse cuanto antes con el nuevo estado de cosas, informarle de que las Relaciones Internacionales entraron en el transcurso de esos doce últimos años en una nueva etapa, cuyos rasgos esenciales, tan distintos de los de etapas precedentes, justifican su sensación de absoluto desconcierto. Esta nueva etapa, como momentos anteriores de esta ciencia social, está marcada por un nuevo debate. En efecto, en los momentos actuales, las Relaciones Internacionales se encuentran en lo que en este trabajo hemos denominado «cuarto debate». En un sentido, como ha subrayado D. S. L. Jarvis, las Relaciones Internacionales, desde su nacimiento a comienzos de siglo, han recorrido un largo camino. En otro, sin embargo, parecen estar siempre en el mismo punto de partida 1. A lo largo de su historia, la disciplina ha mostrado una cierta aversión a acumular conocimiento, prefiriendo, en su lugar, renovarse a fondo y empezar de nuevo periódicamente. De esta manera, los grandes debates han tenido lugar con regularidad. Cada uno de ellos ha supuesto nuevos marcos conceptuales y nuevas teorías con los que proceder a la renovación mencionada. Asimismo, dice Jarvis no muy satisfecho con ello, han permitido desprenderse de todo conocimiento que corría el riesgo de convertirse en permanente. Con independencia de si los grandes debates han conducido a una mayor comprensión o han generado una mayor confusión, no puede negarse la presencia de un impulso permanente a (re)inventar la disciplina. Este artículo versa sobre el tránsito del tercer al cuarto debate. De manera preliminar, trata de describir las razones que promovieron la desaparición del debate interparadigmático. A continuación, tras detenerse en algunos aspectos generales del cuarto debate, el artículo pretende poner de relieve los rasgos esenciales que le dotan de personalidad propia. Entre las preguntas a las que procura responder están las siguientes: ¿cuáles son las partes implicadas en este nuevo debate?, ¿cuáles son los puntos centrales de discrepancia en torno a los que se articula el debate?, ¿cuál es, en definitiva, el nuevo mapa que puede servir de guía para situarse en el momento actual de la disciplina? II. La desaparición del debate inter-paradigmático. La significación del debate inter-paradigmático en los años setenta y ochenta está fuera de toda duda. Sin embargo, las alusiones a dicho debate fueron desvaneciéndose con gran rapidez. Bien fuera en su versión ortodoxa, que describía la disciplina en términos de un único paradigma, bien fuera en su versión relativista, que describía la disciplina en términos de una pluralidad paradigmática 2, el tercer debate no superaría el espacio temporal delimitado por los dos decenios mencionados. Son varios los motivos que pueden explicar esta circunstancia: la excesiva simplificación implícita en la reducción del debate a tres grandes enfoques, el carácter desigual del intercambio de opiniones entre ellos, la evolución del globalismo hacia posiciones compatibles con el neorrealismo y la pérdida del carácter de inconmensurabilidad de los paradigmas. Primeramente, puede destacarse que la visión ordenada de la disc...
If you are already a vLex customer, Access Here